viernes, 15 de enero de 2010

¿Están los sentimientos y las emociones en algún sitio?

Pues sí que están en algún lugar: en nuestro cuerpo y además son procesados por el cerebro. Mirad esto (son tres minutillos):



Es usual presentar los sentimientos como una puerta de entrada a un ámbito espiritual o inmaterial. ¿Captamos los sentimientos a través de los sentidos? Si no es así ¿cómo los captamos?

(Redes, el programa de divulgación científica de Eduard Punset, se emite todos los Miércoles a las 19:30 horas y Domingos a las 21:00h. por LA 2 sin cortes publicitarios. Su excelente WEB.)

7 comentarios:

krishnamurti dijo...

Me parece realmente increible k las emociones y los sentimentos se encuentren en una zona del cerebro( lo digo con asombro, no con ironia). Segun esto estaria justificado k haya gente k actue en contra de personas k kiere, komo el ejemplo k han puesto( traicionar a un amigo). Ademas eso kiere decir k si alguien nace con algun fallos en esa zona, esta destinado a ser una " mala persona" x decirlo asi ..el resto de su vida.

PDTA: creo que Hitler tenia un gravisimo transtorno en esa zona XDXD

Sara Blanco dijo...

y tan grave, y todos los que creían en él.

Manuel dijo...

Hay documentados muy pocos casos clínicos de pacientes con esa lesión: es el famoso caso de Phineas Gage estudiado por el neurocientífico Antonio Damasio.
El caso es útil porque demuestra cómo una persona incapaz se sentir emociones y sentimientos es incapaz de orientarse a sí mismo y tomar decisiones adecuadas en su vida (luego esa sería la función de las emociones).

El vídeo hace referencia más bien a que a pesar del prestigio que ha tenido siempre deliberar "con la cabeza fría", es fundamental tener en cuenta las emociones para tomar una decisión.

Además, intentar dejar a un lado las emociones parece una decisión muy "emocional" (o que cumple las mismas funciones que estas).

Anónimo dijo...

No soy neurologo ni un experto en la materia pero las conclusiones a las que e llegado despues de escuchar a los expertos y sobre todo de escuchar a los demas y a mi mismo, me lleban a pensar que de alguna manera estamos conectados por medio de algun sistema o red parecido a internet o los telefonos moviles,posiblemente nuestros cerebros son modulos de almacenamiento temporal "como un disco duro" esto puede parecer fantastico pero yo he podido experimentar cosas dificiles de entender si no es creyendo que este sistema es posible. Pero hay algo que me parece mas logico y constatable y es que en realidad judgar un fallo genetico o el sistema de orientacion emocional y social si lo queremos ver así de un indibiduo es un tanto absurdo.Cuando hablamos de la voluntad no puedo más que sonreir, ¿que es la voluntad? ¿acaso somos nosotros dueños de nuestros actos?,¿no somos celulas de un organismo mayor? y si no como se explica que seamos capaces de organizarnos en este caos llamado vida, ¿que es lo que nos conduce a ponernos de acuerdo en una idea? es decir a organizarnos socialmente. Evidentemente existe un orden natural programado en nuestro supconsciente, algunos lo llaman dios otros naturaleza pero lo cierto es que somos esclabos de un sistema como lo es la celula de un riñon. Cuando decimos yo he tomado una decisión, nos mentimos a nosotros mismos,no somos más que un engranaje atraves del cual se expresa una energia o información invisible, ya se que esto es dificil de entender pero solo teneis que estudiaros a bosotros mismos, como alguien dijo una vez "conocete a ti mismo y conoceras el mundo".

Manuel dijo...

Estoy básicamente de acuerdo contigo, y sobre todo creo que la idea de la conciencia (este yo que esgrimimos al hablar y escribir, o al "querer" y decidir cosas) no es la que gobierna nuestro cuerpo o al menos, no como cotidianamente suponemos. Y por supuesto que no somos tan maravillosos como para no poder ser el efecto complejo de pequeños efectos azarosos combinados; física y química.

keil dijo...

Valla gilipollez la ultima frase del video.
No tener sentimientos no es el fin del mundo.

Manuel dijo...

Acabas de expresar una emoción; no nos podemos escapar.

Un saludo.